miércoles, 3 de abril de 2013

13 de marzo-03 abril


Los dias 14 y 15 de marzo tuvimos un examen del tema 15 de literatura expuesto en la entrada anterior ,además de corregir un comentario de video el día 18 cuyo enlace es el siguiente: http://www.youtube.com/watch?v=gl2AO-7Vlzk

Entramos en vacaciones de Semana Santa. A nuestra llegada, el dia 1 de abril la profesora Flor mandó el tema16 para que pueda ser trabajado por los alumnos. 

Tema 16 : La poesía de los años 70 a la actualidad.

 INTRODUCCIÓN 

• Aunque la década de los 70 se inicia, prácticamente, con la grave crisis del petróleo que sacudirá las economías occidentales durante más de una década, el principal acontecimiento histórico que marca  este período en España es la muerte del dictador Francisco Franco en 1975. Con la muerte de Franco se produce la llamada  transición la democracia: 1977, legalización de partidos políticos; 1978, promulgación de la Constitución; 1981, golpe de Estado frustrado; ingreso en la Comunidad Europea en 1986 y en la OTAN en 1982... Asimismo, el período  democrático supone la  descentralización del Estado. 

España se organiza en 17 comunidades autónomas, algunas gobernadas durante varias legislaturas por partidos de vocación nacionalista: PNV, CiU, CC... Por lo que se refiere al poder central, tras el hundimiento de la UCD, partido que había gobernado España durante la transición democrática, se produce una alternancia en el Gobierno entre los dos partidos estatales de voto mayoritario. Así,  el PSOE gana en 1982 las elecciones y continuará en el poder hasta 1996. Desde este año a 2004 gobernará España el PP, que perderá en esa fecha las elecciones frente al PSOE.  

• La repercusión de estos acontecimientos políticos arriba esbozados en la vida literaria española son evidentes: desaparición de la censura, recuperación de los autores exiliados, apertura hacia la literatura
extranjera- europea, norteamericana y latinoamericana, fundamentalmente-, impulso político a la creación literaria en lenguas españolas distintas al español, generosa política de subvenciones oficiales a autores, multiplicación de premios y certámenes literarios... y con el crecimiento y expansión de poderosos grupos editoriales y de comunicación (PRISA, Planeta, RBA...), el tratamiento del libro- en especial, la novela- en la sociedad de masas como un producto de consumo más que permite en algunos casos tiradas de varios centenares de miles- e incluso millones- de ejemplares (best-seller).                                                                                                                                         
• Rasgos de la literatura española de las últimas décadas son la  variedad  temática y estética, la diversidad de tendencias y corrientes literarias y la proliferación de autores. No obstante, esta diversidad puede ser también consecuencia de la falta del necesario período de tiempo que se precisa en la Historia de la Literatura para evaluar y enjuiciar los textos literarios que
aparecen en un número desorbitado cada año. La producción editorial en España tiende al gigantismo: se publican unos 75.000 títulos cada año, de los cuales constituyen novedades unos 10.000. Como la tirada media es de 3,500 ejemplares, ello significa, en total, unos 35 millones de ejemplares de novedades.

 LA POESÍA EN LA DÉCADA DE LOS SETENTA. LOS "NOVíSIMOS"
En 1970, publica José María Castellet la antología Nueve novísimos poetas españoles. Se trata de un grupo de poetas (nacidos entre 1939 y 1949): Manuel Vázquez Montalbán, Pedro Gimferrer, Félix de
Azúa, Martínez Sarrión, José María Álvarez, Vicente Molina Foix,  Guillermo Carnero, Ana María Moix y Leopoldo María Panero.. Otros poetas, algunos más jóvenes, cercanos a estos son: Luis Alberto de
Cuenca, Jaime Siles, Luis Alberto de Villena, Antonio Colinas, José Miguel Ullán, Jenaro Talens. Personalmente incluiría a Aníbal Núñez ,poeta maldito,más maldito que Leopoldo Panero pues este apenas si aparece en las antologías oficiales                           
                                                                                                     
• Rasgos comunes a ellos son : 

a)  Distanciamiento de los preceptos éticos de la literatura anterior. No obstante, no niegan toda la tradición cultural previa, sino la tradición literaria española que rechazan e incluso la ignoran deliberadamente, con excepción de algunos poetas del 27 como Cernuda o Aleixandre, y de algún otro de la promoción anterior, como Gil de Biedma, o bien poetas marginales como Ory, Cirlot o el grupo Cántico.Valoran más a los malditos latinoamericanos como Octavio Paz., Lezama Lima que es un imaginero de la palabra. 

b) Vasto bagaje intelectual, en contacto con las corrientes culturales de vanguardia (poetas como Eliot, Pound, Saint-John,Yeats  y de los hispano-americanos como Paz, Vallejo o Neruda), para marcar su
distancia respecto a la literatura española anterior.

c) Sociedad de consumo y ambientes decadentes.  Su  formación  se  cimienta en  la cultura de los medios de comunicación, los “mass media”. Son continuas las referencias a la sociedad de consumo: el
cine,  la música pop, el deporte, los tebeos. Esta reelaboración de los clichés de los mass media se realiza desde la frivolidad y con  ironía. Aunque pueda resultar paradójico, en otros poemas, de sesgo
culturalista, describen ambientes refinados y decadentes (Venecia), defienden el gusto por lo exquisito. De hecho, peyorativamente, se alude en ocasiones a ellos como los venecianos.

d)  Defienden explícitamente - contra algunos poetas sociales- la ineficacia de la poesía para cambiar el mundo.  Es frecuente la poesía como tema, la reflexión metapoética: la poesía como valor absoluto en sí misma, autónoma. También les aglutina la concepción lúdica que tienen de la poesía. Como no existe vínculo entre poesía y mundo o realidad, el poeta se centra en el lenguaje, la experimentación lingüística, que termina por ser la única justificación de la creación artística.

e)  Nuevo vanguardismo. En consonancia con su rechazo a entender el poema como un modo de interpretar el mundo, defienden  la libertad absoluta del poeta: utilización de la  escritura automática e incorporación de las técnicas de "collage". Esta técnica es utilizada de diversas formas por unos y otros.Pere Gimferrer incorpora versos de poetas anónimos para representar una forma de nostálgica experiencia cultural. Vázquez Montalbán hace una utilización menos histórico-literaria  y más pop de sus collages.Incluye letras de canciones,frases publicitarias ,fragmentos de discursos,textos de manual de instrucciones. También utilizan   el  verso libre amplio, la disposición visual y tipográfica del
poema  (poemas visuales), la prosa libre... en línea con su voluntario hermetismo.

f) Se despreocupan por las formas tradicionales del verso  y se produce una libertad absoluta en la versificación.

g) Por otro lado introducen elementos exóticos ,artificiosos : así temas temas orientales , exaltaciones de ciudades desconocidads ,nombres de lugar  o de persona que atraen por su valor fonético,descripciones de vestidos , disfraces etc.En Aníbal Núñez también la importancia de la ruina, metáfora de la propia vida dañada.
 
 En fin, todos estos rasgos explican que esta  poesía sea en ocasiones elitista, de tendencia culturista y con frecuencia hermética, y por tanto, difícil para la mayoría de los lectores.

ANEXO : ANÍBAL NÚÑEZ Y LEOPOLDO MARÍA PANERO.          ÚLTIMAS TENDENCIAS

La estética novísima es la dominante de 1966 hasta 1985. No obstante, tras la muerte de Franco, buscan una expresión más personal: se atenúan las actitudes provocadoras y culturalistas de los venecianos. Siguen presentes, no obstante, algunas líneas como la de la metapoesía (Guillermo Carnero o Jenaro Talens), la poesía experimental (poemas visuales de José Miguel Ullán). Otros poetas del grupo entroncan con la tradición: la poesía clásica greco-latina en Luis Antonio de Villena; el Romanticismo y Modernismo en Antonio Colinas, la poesía barroca en Antonio Carvajal, el malditismo de Leopoldo Mª. Panero o  la poesía pura, intelectual,  minimalista de Jaime Siles o Andrés Sánchez Robayna. Dos corrientes pueden advertirse a mediados de los ochenta en el seno de los poetas postnovísimos: la poesía figurativa, narrativa, proclive a la prosa (Luis Alberto de Cuenca y Luis Antonio de Villena) y la poesía elegíaca (Eloy Sánchez Rosillo).

 En torno a 1980 se produce un cierto declive de la estética novísima y una nueva promoción entra en escena. Sus representantes son poetas nacidos entre 1954 y 1968. En 1986 son presentados en una nueva antología,  Postnovísimos, preparada por Luis Antonio de Villena. Más allá de la pluralidad de tendencias (neosimbolismo, neorromanticismo, neosurrealismo, minimalismo...), podemos señalar como características (Jaime Siles) que definen a la poesía de los ochenta las siguientes:

a) Recuperación de los poetas de los sesenta, en especial Gil de Biedma. Los consideran clásicos de la segunda mitad del siglo XX.

b) Relectura de la tradición. Se pone énfasis en la experiencia, en la emoción y en la percepción e
inteligibilidad del texto. Se recuperan la métrica, la rima y la estrofa.
c) Vuelta a la narración y empleo del lenguaje coloquial. Se cuentan historias a partir de una anécdota, se
introducen términos cotidianos y del lenguaje publicitario (Kodak, cepillo de  dientes, escaparate,
supositorio). Se abomina de lo conceptual y lo abstracto.
d) Renovación de temas: subjetividad (el monólogo interior), el paso del tiempo, lo urbano y lo cotidiano...
e) Empleo del humor, el pastiche y la parodia. Imitan de forma paródica a autores del Siglo de Oro. La
ironía y el distanciamiento son asimismo característicos.
 Sobresalen también en los 80 importantes poetisas: Juana Castro, Ana Rosetti, Blanca Andreu.
Junto a ellas, la vena intimista se acentúa en poetas neorrománticos andaluces: Alejandro Duque Amusco o
Francisco Bejarano.
 De todas las tendencias de la poesía de los ochenta hay dos que parecen imponerse en la década
de los noventa:
a)  Poesía del silencio. Una poesía minimalista, que reivindica las vanguardias, compuesta de poemas breves en los que se elimina la anécdota. Se trata también de una poesía reflexiva, filosófica, intelectual. El discurso se interrumpe para hacer oír  la voz del silencio. Los adscritos a esta tendencia, mediante un esfuerzo de experimentación con el lenguaje, se caracterizan por un esfuerzo de depuración, de despojamiento, para alcanzar el núcleo esencial de  lo que hay, existe, es o nos parece que es. Todos buscan el uso de una palabra que se quiere esencial  y tensa, depurada y concisa, en la estela de los presupuestos de la «poesía pura».

b) Poesía de la experiencia. Esta corriente dominó el panorama poético durante una década: mitad de los 80 hasta mediada la década de los 90. Propugnan estos poetas granadinos una nueva sentimentalidad. Una poesía realista, que habla de la vida y de la realidad cotidiana de carácter urbano, con unaexpresión
coloquial, y que revaloriza la experiencia, el humor y la emoción. La poesía parecía volver a su condición de relato de una existencia, acotada por la incomunicación, la soledad urbana y el escepticismo filosófico y religioso. El protagonismo del yo de estos poemas no se corresponde con el yo romántico, de tono confesional, sino con un yo recreado, ficticio. El poeta busca transmitir su emoción al lector y que éste le comprenda: existe una vocación clara de
comunicación con el lector, por lo que se hace uso de un lenguaje
poético accesible, coloquial.

 En estos poetas, tienen gran importancia modelos de la tradición mediata e inmediata: Manuel Machado, los modernistas, los poetas de los sesenta (Gil de Biedma), Cernuda... 

 Como ramificación de la dominante poesía de la experiencia, se cultiva una poesía elegíaca que
reflexiona el paso del tiempo y la pérdida, un  lirismo reflexivo. Los temas más frecuente son la vida cotidiana y la estampa costumbrista, tamizados por el humorismo y la distancia.

 Al finalizar el siglo XX, poesía de la experiencia y poesía del silencio marcaban las tendencias. Progresivamente, se fue manifestando un rechazo al relativismo moral de ambas tendencias en favor de un compromiso social del poeta frente a un mundo injusto e insolidario con el sufrimiento ajeno. Al finalizar el siglo XX, poesía de la experiencia y poesía del silencio marcaban las tendencias.

Progresivamente, se fue manifestando un rechazo al relativismo moral de ambas tendencias en favor de un compromiso social del poeta frente a un mundo injusto e insolidario con el sufrimiento ajeno, una poesía del compromiso civil. El hombre de la calle (2001) es el título de una antología publicada por Fernando Beltrán, que cultiva una poesía “entrometida” en la que se desarrollan temas como la globalización, la ecología, las guerras imperialistas, el subdesarrollo o el neoliberalismo. El poeta de referencia para muchos de ellos es Jorge Riechmann. Se considera la poesía como el espacio de la resistencia, y el realismo como instrumento de indagación, vigilancia y alerta, que pretende la transformación del sujeto y, mediante el circuito de la comunicación, la transformación del mundo.

  Otras formas de oposición a la poesía de la experiencia surgen en Andalucía: «poesía de la diferencia». No obstante, más allá del rechazo a los mecanismos mediáticos y de propaganda que permiten la omnipresencia en foros y premios a los poetas de la experiencia asentados como canónicos, no se advierte un ideario común en estos poetas.  De estas variadas tendencias podemos citar a algunos autores: Luis García Montero (poesía de la experiencia), José Carlos Cataño (poesía del silencio), Andrés Trapiello (neoimpresionismo), Blanca Andreu (neosurrealismo), Antonio Enrique (poesía de la diferencia) o Juan Lamillar (poesía metafísica o lirismo reflexivo)

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